La Avalancha de despropósitos
Martes, Agosto 24, 2010 | Entrevista de la Semana
Ya se veía venir. Llegó como se vaticinaba: sin un filtro de sentido común. La Suprema Corte de Justicia de la Nación, SCJN, consideró “legales” (constitucionales) dos situaciones: Una, la unión de dos personas del mismo sexo, equiparando esa unión a un ‘matrimonio’; y la otra, que esas uniones consensuadas pueden adoptar hijos, que por incapacidad y por ley natural no pueden engendrar.
La SCJN esgrimió las razones de sus sinrazones. Bajo argumentos legaloides, adujo que todos somos iguales ante la Ley y que no se admiten discriminaciones (Cf. Art. 1 de la Constitución Mexicana).
Hay que hacer notar que toda ley tiene doble función, la normativa y la formativa. Una ley es promulgada para regular situaciones futuras (salvo que se ponga una cláusula de retroactividad), en orden a salvar y propiciar el bien común en base a la razón. Si no busca la verdad de las cosas, la ley no es digna de obediencia, porque va en menoscabo de lo que en principio debería fomentar.
La segunda finalidad de la ley es la formativa. La ley busca crear y formar actitudes positivas que ayuden a la comunidad a ser lo que es. Cuando se publica una ley, el legislador está indicando el camino del bien y la verdad; es una manera legal de dar forma a la Sociedad.
En el caso en cuestión, si esta ley es “formativa”, está indicando a las generaciones presentes y futuras que la decisión de elegir la preferencia sexual está a la par de la morfología natural que el ser humano ha recibido por nacimiento. Lo natural, como lo dice la semántica, es “por nacimiento”. No se cambia, simplemente se educa, se conduce, se cultiva, se hace crecer. Si hay carencias, allí está la formación humana que apuntala las deficiencias y potencializa las capacidades, pero no las deforma.
ANTECEDENTES A CONSIDERAR
Respecto a la postura de nuestros legisladores y máximos juristas, vale la pena transcribir algunas reflexiones que un filósofo judío, Martín Buber, expresó hace algunos años. Buber fue expulsado de su país natal (Alemania), después de una acción autoritaria del gobernante en turno. Eso sucedió el 9 de noviembre de 1938, la histórica noche de “los cristales rotos”:
- Los políticos piensan que únicamente necesitan esforzarse por el bien del Estado en el momento presente y desde el ángulo que ellos estiman correcto. Tampoco consideran que lo que piensan pueda estar en contradicción con la moral. Si alguien viniera y les dijera que su conducta es inmoral, lo harían callar muy poco ceremoniosamente. Dirían que su teoría es la esencia misma de la moral, porque sus medios y sus fines sirven a la vida de la nación. ¡Como si el egoísmo grupal fuera más ético que el egoísmo individual!
- A los políticos les falta el sentido suprapolítico, que podría enseñarles lo que es de verdadero interés vital para la nación, más allá y por encima de mezquinas consideraciones.
- Por otro lado, a los hombres de principios les falta la visión de lo que puede y debe hacerse, y en qué grado, en este mismo momento. Consideran que los políticos son déspotas enloquecidos por el ansia del poder, que no conocen ninguna ley más allá de su propia voluntad.
INDIFERENCIA Y PASIVIDAD
Ya se ha tildado de “aberrante” esta aprobación legal de las uniones homosexuales y la posibilidad de que puedan adoptar. Si a esto añadimos la proliferación de métodos no-nacimiento (antinatalistas), la defensa férrea del ‘derecho al aborto’, la promiscuidad sexual con los riesgos graves para la salud (nunca advertidos, pero sí padecidos por sectores de la Sociedad), la apología de la eutanasia y la tácita aceptación del suicidio, ¿a dónde nos llevará esto? ¿Quién paga por esto? ¿Quién lo favorece? ¿Por qué en muchas partes del mundo se aprueba este tipo de leyes “a chaleco”? ¿Y por qué aquí se acepta lo que no nos hace mejores personas humanas?
Un dato iluminador es que, tan sólo la GEAR (Gender Equality Architecture Reform) ha dado 12 mil millones de dólares para instaurar la perspectiva de género en los países miembros (por lo menos en 95 de ellos), pero a la vez instando a los gobiernos de esas naciones a duplicar la cantidad para lograr los objetivos. México declaró que ha recibido 10 millones de dólares para impulsar la equidad de género. Estos datos fueron consignados en el “Reporte Beijing + 15”, de las Naciones Unidas; evento desarrollado en Nueva York del 1 al 12 de marzo de 2010.
PARA ANCLAR NUESTRAS RESPUESTAS
San Agustín nos da un criterio de interpretación para dar pie a posibles contestaciones a todas estas interrogantes. El santo africano escribe: “No se puede dudar de que lo falso se dice por imitación a lo verdadero” (Soliloquios para una vida feliz, Lib. II, Cap. XVI). Esto que se argumenta que es ‘constitucional’, se aceptó no por ser verdad, sino porque es una imitación de la verdad natural del ser humano.
Cabe bien tener como oración de cabecera, en estos momentos de confusión, tiempos en los que la mentira, a fuerza de ser repetida múltiples veces se nos presenta con apariencia de verdad. La oración la compuso Mahatma Gandhi.
Esta entrada fue publicada el Martes, Agosto 24, 2010 a las 8:57 am y está archivada en Entrevista de la Semana. Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes responder o hacer un trackback desde tu sitio.“Señor… ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites la dignidad. Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo… ¡Señor, si yo me olvido de Ti, nunca te olvides de mí!


