¡El Lago es tu trofeo de victoria!
Jueves, Julio 8, 2010 | Entrevista de la Semana
Igual que hace 55 años, la Virgen de Zapopan vuelve a Chapala para pedir por un buen temporal. El Padre Raúl Navarro ha atestiguado los más grandes milagros acontecidos en el Lago.
Sonia Gabriela Ceja Ramírez
El Padre Raúl Navarro estuvo 30 años sirviendo en la Parroquia de San Francisco de Asis, en Chapala, y aunque la población tenía la cuarta parte de los habitantes que tiene ahora, el sacerdote recuerda su paso por la comunidad como una historia llena de riqueza.
El Padre llegó a Chapala, su segundo destino sacerdotal, el 7 de octubre de 1944 y se unió al primer grupo prodefensa del Lago, que se dedicó a investigar los motivos de la escasez del agua y descubrió que desde 1940, por intereses gubernamentales, la intención era desecar el Lago.
Recorriendo la laguna palmo a palmo
Durante los primeros años de su estancia, el padre se desempeñó como vicario y posteriormente obtuvo el nombramiento de párroco, convirtiéndose, en esa época, en el señor cura más joven de todo el territorio diocesano: “En ese tiempo era muy difícil que lo hicieran a uno párroco porque se necesitaba experiencia. Después me hicieron vicario foráneo, lo que es hoy un vicario episcopal, y me tocaba visitar todos los pueblos de la ribera entre Tizapán y Mezcala, por lo que conocí todos los ángulos de la laguna”.
La gestación del milagro
En 1955 el entonces Cardenal José Garibi Rivera se encontraba en Roma realizando la visita Ad Limina Apostulorum, con la que los Obispos de un país, cada cinco años rinden cuentas al Papa. “El Cardenal había partido con la preocupación del Lago, pues en ese entonces Chapala era un gigante que agonizaba- refiere el Padre Navarro-. Se estaba viviendo una sequia como no se presentaba en muchos años. Por lo menos en medio siglo no se había tenido alguna desecación parecida por causas naturales”.
La organización prodefensa del Lago trabajaba en el aspecto jurídico por medio de abogados que conocían el problema y se apoyaban en los sectores sociales, culturales, educativos, religiosos, entre otros. Constantemente el Padre Raúl Navarro informaba al Cardenal Garibi de la situación. Al enterarse el Arzobispo tapatío del difícil panorama, prometió que sí el Lago superaba el metro de profundidad (de los siete que tiene), llevaría personalmente la imagen de la Virgen hasta Chapala. Al regresar de Europa, su sorpresa fue mayúscula, pues el Lago había superado los tres metros, tan solo con el temporal de ese año, lo que sin duda fue catalogado como un milagro. Cabe recordar que cada centímetro son 10 millones de metros cúbicos de agua, por lo que la cantidad era enorme.
Inmediatamente al llegar de Roma, el Cardenal Garibi acudió a constatar la recuperación y pidió al Padre Raúl fijar la fecha para que la imagen visitara Chapala, así se eligió llevarla el 19 de diciembre y dejarla expuesta en el templo por tres días.
A Dios rogando y con el mazo dando
Siguiendo la máxima de San Benito: Ora et labora, los habitantes de Chapala oraban por la recuperación del Lago. Encabezados por su párroco, desde muy temprano recorrían las calles de la población ribereña: “A las 6 de la mañana rezábamos la primera parte del rosario, a las 3 la segunda parte, y en la noche la tercera. Íbamos a los distintos puntos cardinales de la población”. Esta rogativa constante se mantuvo por diez años pero las súplicas de los chapalenses fueron escuchadas.
El interés que perseguían quienes buscaban secar el Lago, concretamente el Presidente Lázaro Cárdenas, era “disminuir la corriente desde su nacimiento en la cuenca del Río Lerma, para que Jalisco dependiera en cuestión de energía del vecino Estado de Michoacán, pues la energía hidroeléctrica era muy valiosa”, refiere el Padre.
Incluso, los integrantes del movimiento de defensa publicaron algunos desplegados en los periódicos locales en los que se leía el encabezado “¿Por qué contra Jalisco?”. Posteriormente, los diarios dieron cuenta del Milagro mediante inserciones de acción de gracias patrocinadas por los empresarios jaliscienses.
Haciendo patente el poder de Dios
Cuando se llevó la imagen de la Virgen a Chapala, el temporal fue excepcional e incluso se colocó una placa en el templo parroquial en la que se lee la inscripción “El Lago es tu trofeo de victoria”, porque la santísima Virgen demostró que no hay como el poder de Dios. Posteriormente, en 1968, el Lago alcanzó los 7 metros.
La visita de la Virgen de Zapopan se realizó en diciembre de 1955, es decir, hace casi 55 años y el Padre Raúl Navarro, aún lo recuerda como un acontecimiento emocionante, pues según narra, las escuelas de la zona prestaron sus bandas de guerra, participaron grupos musicales y las asociaciones de charros; unos 60 grupos de danzantes y cerca de 500 jóvenes pertenecientes a la Congregación Mariana de Señoritas, además numeroso fieles de Chapala que salieron al encuentro de la bendita imagen en la cumbre de Ixtlahuacán. “La llegada se retrasó un poco, porque la actual carretera a Chapala estaba en plena etapa de construcción y la procesión tuvo que rodear alrededor de 5 kms., para que las más de 10 mil personas, provenientes de las poblaciones ribereñas y de Guadalajara que participaron pudieran entrar a la población”.
El festejo se prolongó por tres días y durante las noches, el Sr. Enrique Varela, entonces presidente de la Cámara de Comercio, prestó al Padre Raúl cerca de 10 mil focos que se usaban para el alumbrado navideño de Guadalajara, con los cuales se formó un arco en la cumbre de Ixtlahuacan y se decoró el exterior de la parroquia, lo que propició que por decreto de la Compañía Hidroeléctrica que proveía la luz, los pueblos vecinos quedaran a oscuras para poder otorgar la electricidad necesaria a los focos para la Virgen. “Siento que no ha tenido la Virgen una recepción tan extraordinaria, como en Chapala”.
La solemne predicación corrió a cargo del Ilustre Señor Canónigo José Ruíz Medrano. En su homilía el Sr. Canónigo hacía referencia a dos retos, el de la fe y el de los impíos, y se refería al trabajo realizado por el comité prodefensa del lago y a las acciones de rogativa que realizaban los creyentes.
Cabe señalar que años después, se presentó otro milagro, pues la Virgen intercedió para la eliminación del lirio que cubría la superficie del Lago.
El Padre Raúl admitió ser devoto de la Virgen y su cariño está repartido entre las advocaciones de Guadalupe, Zapopan y el Refugio, ya que fue en esta parroquia, a la que también pertenecían los Beatos Vargas González y a la que constantemente acudía Anacleto González, donde a la edad de 11 años, en 1933, despertó su vocación sacerdotal.
Esta entrada fue publicada el Jueves, Julio 8, 2010 a las 1:21 pm y está archivada en Entrevista de la Semana. Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes responder o hacer un trackback desde tu sitio.Entre las expresiones más sublimes que la majestuosidad del vaso lacustre ha inspirado destacan: El Lago es tu trofeo de victoria, El Lago es la pupila que Dios nos dio para ver al cielo, El Lago es una perla de tu corona. Así lo recuerda el Padre Raúl Navarro, testigo de los grandes milagros concedidos por la intercesión de la Virgen de Zapopan.

