El gran rostro pequeño de la fe
Miércoles, Enero 27, 2010 | Noticias Arquidiócesis de Guadalajara
Sonia Gabriela Ceja Ramírez
El pasado domingo, en la colonia Oblatos y por trigésimo primer año, se realizó la peregrinación en honor al Santo Niño de Atocha, que iniciaran hace tres décadas la Sra. María Leal Chávez y sus 13 hijos, motivada, sobre todo por la visita del Papa Juan Pablo II a Guadalajara.
La Sra. Mary, hoy de 85 años, posee la imagen del Niño Dios desde hace 75, fecha en que sus padres, que la veneraban desde antaño, la rifaron entre sus hijos, siendo Doña María Leal, la elegida para custodiarla.
En enero de 1979 cuando en su primera visita a México Juan Pablo II recorría la calzada que hoy lleva su nombre rumbo a Santa Cecilia, Doña María se ausentó del funeral de uno de sus sobrinos para que tanto ella, como la imagencita del Niño Dios recibieran la bendición del Santo Padre. Al estar llorando de la emoción de haber visto al Papa y por la pena de haber perdido a su sobrino, varias personas comenzaron a acercarse a Doña María para admirar la belleza del Niñito y tocar su hermoso ropón blanco recién bendito.
Algunas personas expresaban su admiración diciendo que se trataba del Santo Niño de Atocha e incluso una señora, conocida en el Barrio como Margarita “La Política”, se propuso fundar una danza en honor de la imagen, narra Doña María Leal. Así la devoción se fue extendiendo y hoy en día son cientos de personas las que la vistan, incluso en procesiones de diferentes regiones, como Manzanillo, Colima.
La procesión partió del Cruce de las calles Hacienda de Tala y Hacienda La Campana, en la Colonia ubicada en el Sector Libertad, y fue recibida en la parroquia de San Onofre en punto de las 5 de la tarde, donde se celebró una Misa que concluyó con el triduo festivo que en honor de la imagen se celebra en casa de Doña Mary, quien ofrece una humilde verbena en honor del Santo Niño que tantos milagros le ha concedido tanto a ella, como a los devotos que la acompañan.
El domingo 24, la celebración inició temprano, con las tradicionales mañanitas y el rezo del santo Rosario; posteriormente el Santo Niño de Atocha recibió agradecimientos musicales por parte de diferentes grupos de estudiantinas y la banda de música de San Juanito Escobedo, Jalisco. Finalmente, después de la Celebración Eucarística, la imagen fue acompañada hasta la casa de la familia Velasco Leal.
Cabe destacar que aunque este no es un acto organizado por la parroquia, logra congregar a gran cantidad de peregrinos que con enorme devoción ponen sus necesidades ante el Niño Dios.
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