El Cardenal festeja el día de su Santo
Viernes, Octubre 23, 2009 | Relevante
Mónica Livier Alcalá Gómez
Como una reunión familiar, así definió el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez a la convivencia organizada en su honor por el día de su santo, hoy 23 de octubre, fiesta de San Juan Capistrano.
Muy de mañana la fiesta comenzó con las mañanitas al ritmo del Mariachi, mientras amigos, familiares y fieles de la Parroquia de San Pedro hacían su arribo a la casa del Cardenal en el municipio de Tlaquepaque para felicitarle por su onomástico. Cabe destacar que también se dieron cita importantes personalidades, como el Gobernador del Estado de Jalisco, Emilio González Márquez, el Secretario General de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez, sus esposas, y alcaldes de distintos municipios, quienes participaron en la Eucaristía presidida por el Arzobispo Metropolitano, acompañado de tres Obispos Auxiliares y el Obispo de Aguascalientes, José María de la Torre Martín, así como por más de una veintena de sacerdotes.
Familias deben estar abiertas a la vocación
El Cardenal dedicó parte de la homilía para hablar de San Juan Capistrano y explicó el por qué celebra su santo y su cumpleaños en días diferentes: “Yo nací el 28 de marzo y anteriormente la liturgia tenía ese día a San Juan Capistrano… y a San Sixto, gracias a Dios mis papás se inclinaron por el primer nombre”, dijo, provocando sonrisas entre los presentes.
También habló ampliamente del tema vocacional, y aprovechó para recordar que, en este Año Sacerdotal, el Pueblo de Dios tiene la responsabilidad de pedir más activamente a Dios la fidelidad y aumento de las vocaciones sacerdotales. También hizo un llamado a los padres de familia a ser generosos y estar abiertos a los planes de Dios: “Ser abierto a la vocación significa no darle ni quitarle el llamado al joven, sino que respetar lo que Dios quiera para él. A veces ocurre que son los papás o parientes quienes quieren el sacerdocio del muchacho y le hacen promesas generosas para que entre al Seminario, como también ocurre al contrario de padres que no aceptan la vocación. Ni uno ni otro es lo correcto”.
Al finalizar la Eucaristía, los concurrentes compartieron el pan con el festejado, quien recién acaba de recuperarse de la enfermedad del Dengue que lo tuvo postrado por algunos días, pero la cual asegura, no disminuyó sus ánimos de entrega cada día en el servicio a su grey arquidiocesana.
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