La Espiritualidad del sacerdote en San Pablo


Viernes, Mayo 29, 2009 | Noticias Arquidiócesis de Guadalajara

Oxcar Maldonado V.

 

La Vicaría celebró su retiro este jueves 28 de mayo de 2009. La reunión empezó a las 10:30 con el rezo de tercia en la nave central del templo dedicado a la adoración permanente de La Eucaristía. Monseñor Francisco Casillas dio la bienvenida a los sacerdotes participantes y el señor cura David González dirigió la oración.  Luego pasaron los sacerdotes al gran salón de reuniones, imponente de historia arquidiocesana. El tema a cargo del padre Eduardo Vargas.

 Partió del espíritu de Aparecida sobre el discípulo misionero, como lo es el sacerdote, como nace del mensaje de san Pablo y de su ejemplo de entrega total. “Es necesario formar a los discípulos (a los sacerdotes) en una espiritualidad misionera, que se basa en la docilidad al impulso del Espíritu, a su potencia de vida que moviliza y transfigura todas las dimensiones de la existencia…” A. 284. L. G. 27. P. O. 14. “Esta caridad pastoral fluye ante todo, del Sacrificio Eucarístico, que se manifiesta por ello como centro y raíz de toda la vida del presbítero, de suerte que lo que se efectúa en el altar lo procure reproducir en sí el alma del sacerdote”

 1.- Hech. 20,20. El sacerdote ha de ser un oyente, orante, creyente y testigo de la Palabra. Corresponde al sacerdote conocer la Escritura, como un mensaje que convulsiona la vida. El sacerdote se acostumbra, administra los sacramentos y ya no trata santamente esas realidades “sancta sancte”. Debe el sacerdote vivir su ministerio iluminado por la luz de la Palabra.

 2.- La fe en Jesucristo. San Pablo era conocedor de las Escrituras, las citaba, los judíos iban a revisar las referencias de San Pablo, pero más que nada, ponía en primer lugar su fe en Jesucristo. Hech. 20,11 b. El sacerdote debe ser hombre de fe en Jesucristo y vivir la adhesión a la Iglesia.

 Con frecuencia el sacerdote se comporta como un no creyente. Realmente ¿tenemos fe? Cristo es una referencia esencial en el vivir del sacerdote. La vida del seminario y del sacerdote sin la fe en Cristo no tienen sentido. Hech. 20,22. Se debe  participar del triple ministerio de santificar, anunciar y regir. Este último es el menos profundizado, San Pablo muestra su estilo de conducir a la comunidad en el nombre de Cristo. Es muy importante cultivar la unidad por la comunión en el amor. Hech. 20,22. La comunidad unida en torno a San Pablo.

 Él hacía poca estima por su propia vida con tal de cumplir el ministerio encomendado por el Señor Jesús, para bien de la Iglesia. Tema que se retoma en IICo. 11. No es el propio interés el principal motivo para el vivir sacerdotal, sino el cuidado de la grey. El sentido oblativo de la propia vida. Ser víctima viva Hech. 20,28. Vigilantes del rebaño. Ver por su bien y el de la grey que Cristo adquirió con su propia sangre. Ser generosos porque hay más felicidad en dar que en recibir.

 En la comunidad se introducirán lobos rapaces. Que propondrán falsas doctrinas que luego traen división en la Iglesia. El sacerdote no debe decir ni hacer nada que divida a la comunidad. Cuidar la sana doctrina, eso evita la división del mismo rebaño. Recordar que el pueblo confía su fe a sus sacerdotes, el sacerdote no es dueño de ese depósito de la fe, es defensor de la fe. Las críticas y las conductas arbitrarias dañan ese depósito que el sacerdote debe cuidar y preservar de los peligros.

 En la segunda carta a los Corintios. Del capítulo 2 al 9 se manifiesta el rechazo a San Pablo. Oposiciones. En el capítulo 10 acepta la confrontación y defiende el oficio apostólico, no se defiende él sino la misión apostólica. Y luego en el 11, 21 b pasa a asuntos prácticos. Aunque es una locura, yo también puedo presumir.   Yo también lo soy…  ¿son ministros de Cristo? Yo soy mucho más… y describe una vida de grandes sufrimientos y entrega por Jesús.

 

El sacerdote ¿se ha quebrado una uña por amor la Iglesia? Hambre, sed, desnudez… hasta esos extremos debe el sacerdote  ofrecerse por el bien de la Iglesia que ha sido adquirida con la sangre preciosa de Cristo.

 Ef. 4,1. Llevar una vida sufrida por la Iglesia. Ser una hostia viva. Vocación de donación. Llevar una vida digna de de la vocación con que fuisteis llamados. Rom. 12,1. Os ruego que ofrezcáis vuestros cuerpos como hostia viva. La víctima para el sacrificio hace alusión al matadero para ofrecer el sacrificio. En estos textos se encuentra la identidad vocacional del sacerdote, la configuración con Cristo, lo propio de su espiritualidad a la luz de San Pablo.

 Ef. 4.1 y Rom. 12. 1 impulsan a una entrega total.  Hostia viva, santa y agradable a Dios. El ministerio del sacerdote en el altar no es ofrecer algo como en el antiguo Testamento. Hay una gran diferencia entre el levita y el sacerdocio de Cristo. Aquel ofrecía el objeto, en Cristo se ofrece a si mismo. El sacerdocio de Cristo tiene una novedad radical. No se trata de una víctima ajena al que ofrece.  Se ofrece en persona, ofrece su existencia, su corazón, su vida. Esta es su ofrenda, él mismo.

 La conciencia de Jesús. Jesús durante su vida se prepara para un sacrificio. Ve su entrega personal y no la rehúye. Mc. 8,31. Así lo vuelve afirmar en Mc. 9,30, que su destino el sacrificio de su propia vida. Mc. 10, 32, por tercera vez, anuncia lo que le espera y sigue adelante. Tomó la firme determinación de subir a Jerusalén para cumplir su misión oblativa. Cristo se identifica con el Cordero para el sacrificio, que da base a la teología de su estilo de sacerdocio en Hebreos.

 Enseñanza en la institución de la Eucaristía.  Mc. 14, 22. Se menciona la sangre derramada y el cuerpo fraccionado, son expresiones sacrificiales.

 Heb. 5. Nos señala la eficacia del nuevo sacrificio. Heb. 10,11. Una vez para siempre. Un solo sacrificio. No ofrece nada ajeno sino que se ofrece  a sí mismo. La acción del sacerdote no es ofrecer sacrificios sino ofrecerse en sacrificio.

Así concluyó el mensaje del padre Eduardo Vargas.

 Los sacerdotes tuvieron oportunidad de conversar, tomar un refrigerio y regresar a sus parroquias.

Esta entrada fue publicada el Viernes, Mayo 29, 2009 a las 3:48 pm y está archivada en Noticias Arquidiócesis de Guadalajara. Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes responder o hacer un trackback desde tu sitio.


Responder




XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


Oficina de prensa - Arzobispado de Guadalajara

Liceo 17 AP 1-331 Guadalajara, Jal, Mex. CP 44100 TEL: 3614-5504 FAX:3658-2300
Email: prensa@arquidiocesisgdl.org.mx

Sistema de Noticias – Arquidiócesis de Guadalajara está creado con WordPress | Entradas (RSS) | Comentarios (RSS).