El Sacerdocio es un oficio de amor
Miércoles, Mayo 27, 2009 | Noticias Arquidiócesis de Guadalajara

Sonia Gabriela Ceja Ramírez
Hoy 27 de mayo, miércoles, sacerdotes de la Arquidiócesis de Guadalajara celebraron 25 y 50 Años de Ordenación Sacerdotal, entre ellos el Obispo Auxiliar de Guadalajara José Leopoldo González González, quien ha sido nombrado Secretario General de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano (CELAM).
Para celebrar y dar gracias a Dios, el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, Arzobispo de Guadalajara, presidió la solemne Eucaristía en la Catedral Metropolitana, en la que además estuvo acompañado por Mons. José Francisco González, también Obispo Auxiliar de Guadalajara, y Mons. José María de la Torre, Obispo de Aguascalientes y unos 50 sacerdotes.
A la ceremonia asistieron familiares y amigos de los festejados.
Durante la homilía, el Cardenal Sandoval habló sobre el Sacerdocio Ministerial y dijo que “éste nació en el Cenáculo, cuando Cristo se reunió con sus elegidos, ahí el Señor celebró el Sacramento de su Sacrificio, en la víspera de su muerte. Ahí les dijo: ‘Hagan esto en memoria mía’”.
El amor de Dios no tiene medida, es infinito
El purpurado conminó a los sacerdotes a manifestar su gratitud a Dios por haberles elegido, pero también a hacer un examen del camino andado durante su ministerio.
Recordando las palabras de San Agustín, el Cardenal recordó a los presentes que el sacerdocio “es un oficio de amor”, que siempre debe estar presente en la tarea de apacentar a las ovejas.
El amor de Jesús hacia sus discípulos quedó manifestado al decirles: “Como el Padre me amó, así yo los he amado. Permanezcan en mí. Hemos sido elegidos por amor para hacernos partícipes del Misterio de Salvación. Jesús dijo a sus apóstoles: ‘ustedes no me han elegido, yo los elegí a ustedes’”.
Vivir de la mano de Dios
“El sacerdocio es un privilegio. Hay que agradecer el amor de Dios. El que se esconde del amor de Dios, es él quien se aparta, no Dios. Por eso debemos agradecer el amor que cura de las caídas y de las heridas del pecado”. El Cardenal Sandoval afirmó que es a través de la oración como Cristo permanece con el sacerdote y el que no guarda los mandamientos y vive la bienaventuranzas se aleja de Dios.
Los sacerdotes no deben perder de vista que fue el Espíritu Santo el que los consagró y los convirtió en ministros, por eso los invitó a dejar actuar al Espíritu Santo en sus vidas con la seguridad de que Dios les ama.
Posteriormente los festejados renovaron sus promesas sacerdotales ante el Obispo. Al término de la celebración se ofreció una comida para el Obispo José Leopoldo González en el Deportivo Morelos.
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