La Santa Sede pide que todos reciban pan cotidiano
Viernes, Noviembre 28, 2008 | Noticias de la Iglesia Universal
Ciudad del Vaticano.- Se ha publicado el discurso de monseñor Renato Volante, jefe de la delegación de la Santa Sede en la 35 sesión especial de la Conferencia de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), dedicada a valorar los resultados de la gestión de ese organismo y a analizar las propuestas para que afronte mejor la situación del mundo rural y las perspectivas de la alimentación.
“Evidentemente, el enfoque de la delegación de la Santa Sede -dijo el prelado- no quiere ofrecer soluciones técnicas, sino más bien una orientación ideal que contribuya a decisiones concretas que tengan en cuenta las exigencias de la persona, sobre todo cuando su situación vital compromete una existencia digna. Considerando los datos sobre la actividad desarrollada por la FAO, se nota un empeño constante y activo que responde cada vez más a las necesidades de los estados miembros, especialmente de aquellos cuyo sistema económico requiere caminos diversos para el desarrollo del sector agrario y para satisfacer el aumento de las necesidades alimentarias”.
“Al mismo tiempo, teniendo en cuenta los compromisos futuros de la FAO, se ve con claridad que surgen situaciones nuevas que involucran al sector agrario y que, por tanto, exigen esfuerzos que no pueden pedirse solamente a la estructura de ese organismo, sino a sus estados miembros. Reformar la FAO significa compartir la idea de que la lucha contra el hambre es una situación determinada por múltiples factores y por los objetivos que la animan, entorno a los cuales se elaboran a menudo estrategias orientadas desgraciadamente a favorecer sectores particulares, en lugar de favorecer una visión unitaria: la que sitúa en el centro las exigencias de la persona. Los efectos negativos de este enfoque en el sector agrario son evidentes, sobre todo en aquellas zonas donde pesan más la pobreza, el subdesarrollo, la desnutrición y la degradación del ambiente”.
“Por su parte la Santa Sede -acabó monseñor Volante- reafirma la disponibilidad de la Iglesia Católica, de sus estructuras y organizaciones para contribuir en este esfuerzo a fin de que cada persona reciba “el pan de cada día”, como recuerda el lema de la FAO: “Fiat panis”.

